sábado, 6 de octubre de 2018

Auto exploración: nuestro aliada contra el cáncer de mama


Hoy por hoy se recomienda que todas las mujeres mayores de 20 años se autoexaminen sus pechos una vez al mes. Si notas algún cambio, llama a tu médico. Al examinarlos regularmente, podrás conocer cómo se sienten normalmente. Si detectas algún cambio en tus pechos, podrás identificarlo y avisar a tu médico.

La mayoría de las “bolitas” en los pechos son encontradas por las mismas mujeres. Si tú encuentras cualquier cambio, bolita o engrosamiento, dile a tu médico enseguida. Recuerda que la mayoría de las bolitas no son malignas, pero no lo sabrás hasta que preguntes. El retrasar el diagnóstico de cáncer de pecho no cambia el diagnóstico, solo empeora el ejercicio para diabéticos.

Los cambios en el tejido de los senos están influenciados por el ciclo menstrual y el tejido mamario se siente menos sensible o aumentado de tamaño durante los 7 a 10 días después de que comienza el período menstrual, siendo este tiempo el mejor para hacerte un auto-examen y de paso checar las causas de la diabetes.

Un seno normal se compone de tejido glandular y tejido graso que generalmente no se encuentra distribuido de una forma regular. La condición enfermedad fibroquística en realidad es un término generalizado que incluye varias condiciones del seno. Una mujer con esta condición puede tener varias bolitas no dolorosas en uno o ambos pechos y algo de sensibilidad.

Cuando es examinada, las bolitas parecen ser dolorosas, firmes, movibles y sin un borde claro. Rara vez sale líquido del pezón. Un médico o una enfermera con experiencia pueden distinguir entre los cambios sugestivos de malignidad y aquellos cambios benignos.

Todas las mujeres deben de realizarse un autoexamen de mamas regularmente, pero especialmente las mujeres que han sido diagnosticadas con el saber para qué es la metformina con cambios fibroquísiticos o algún grupo de desórdenes de alto riesgo. Alto riesgo se define como aquellas mujeres que tienen una historia familiar de cáncer de seno o enfermedad benigna de pecho, particularmente una madre o una hermana.

También incluye a mujeres que no hayan tenido niños o hayan tenido un embarazo después de los 30 años, que sean de religión judía, caucásicas y aquellas quienes hayan tenido un síndrome premenstrual severo o irregularidades menstruales. Existe algo de especulación por el momento con respecto a fumar, una dieta alta en grasa, consumo de alcohol (más de 3 bebidas a la semana) que puede estar asociado a un riesgo mayor de enfermedad de mama.

¿Cómo hacer una auto exploración de pechos?


A la misma hora cada mes, checa cualquier cambio en la apariencia normal de tus pechos. Busca una bolita, engrosamiento o si la piel se engrosa. Reporta estos cambios a tu médico o a una enfermera. Acude regularmente a exámenes de senos y al examen de Papanicolaou (examen de detección de cáncer cervical).

Checa tus senos utilizando los siguientes pasos:



  • Al acostarte: Coloca una almohada bajo tu hombro derecho. Coloca tu mano derecha sobre tu cabeza. Checa toda el área de tu pecho con las yemas de tus dedos de tu mano izquierda. Utiliza presión leve, mediana y fuerte sobre cada área de tu pecho. Presiona suavemente para ver si existe secreción. Repite estos pasos con tu pecho izquierdo.
  • En el espejo: Checa por anormalidades en la forma o apariencia de tus pechos. Nota cualquier cambio en la piel o pezones como retracción o secreción.
  • Inspecciona tus pechos en cuatro pasos: brazos a los lados, brazos sobre la cabeza, manos sobre la cadera presionando firmemente para flexionar los músculos del pecho e inclinándote hacia delante.
  • En la regadera: Levanta tu brazo derecho. Con las manos llenas de jabón y los dedos planos, checa tu seno derecho. Utiliza los mismos círculos pequeños y el mismo patrón de la técnica descrita arriba en al acostarte. Repítelo en tu seno izquierdo.